Cambio de Hábito, vivamos nuestra casa ecológica

Aunque nos parezca un tema complicado y que creamos que debemos invertir en modificar nuestra casa, la verdad es que solo debemos modificar algunos hábitos de conducta para cuidar el medio ambiente y mantener una buena calidad de vida a bajo costo.

Con solo seguir unas sencillas pautas claves y tener un poco de imaginación, podemos lograrlo. Acá van algunas ideas.

·      Disminuir el gasto de electricidad y agua

Si vamos a comprar un electrodoméstico, leamos atentamente la ficha técnica, es mejor invertir un poquito a la hora de comprar en elementos de bajo consumo eléctrico que pagar a fin de mes una abultada factura. Pero si ya lo tenemos, la disminución de electricidad lo logramos manteniendo desenchufados los aparatos, apagar las luces innecesarias, desenchufar los cargadores como el de nuestro teléfono celular cuando éste ya se encuentre cargado o el cargador de las pilas, etc.

Para el caso del agua, los consumidores tienen a su alcance diversas formas de reducir el gasto de agua de la casa en general, del baño, la cocina, o el jardín en particular, sin que afecte a su calidad de vida.Utilizar elementos «ahorradores» en canillas, duchas o tanques. Sustituir la ducha de 40min por las duchas rápidas cerrar el grifo al cepillarnos los dientes, mantener en buen estado los grifos, evitar las goteras, arreglar las perdidas de aguas en inodoros, o utilizar aparatos que economizan el uso del agua, como los grifos monomando o los reductores de caudal, u otros que reutilizan el agua usada en casa o la proveniente de la lluvia, son algunas pautas básicas. Cuidamos el agua, cuando lavamos los platos con la canilla cerrada, lavar el auto o las veredas con balde y no con manguera, regar el jardín con el cuidado de no derrochar, evitar el uso automático de riego, a no ser que cuente con tiempo automático de corte.

·      Controlar la climatización y el aislamiento

Un uso razonable de estos sistemas es la primera medida que se debe tomar. Controlar el tiempo de encendido y mantener la vivienda a 20º (cada grado que se baja el termostato se ahorra hasta el 3% de la factura eléctrica) serán suficientes para garantizar el confort. De la misma manera, un mantenimiento adecuado ahorra hasta un 15% de energía. Apagar los calefactores o aire acondicionado en horas nocturnas o en las habitaciones donde en estos horarios no se utiliza, es forma de ahorro.

La tecnología también ayuda a reducir el consumo en climatización. Las válvulas termostáticas en radiadores, los termostatos programables, las bombas de calor, los «inverters», o los sistemas solares reducen la factura y proporcionan la temperatura necesaria en cada momento del año. El uso racional del aire acondicionado supone también importantes ahorros y reduce su impacto ambiental.

Otro elemento esencial que conlleva importantes ahorros en climatización es el aislamiento. Un buen aislante térmico evita desperdiciar en un edificio hasta un 30% de energía. Las medidas que se pueden tomar son muy diversas: utilizar materiales aislantes en paredes, techos o cubiertas, carpinterías exteriores, ventanas y vidrios especiales para este objetivo, protecciones solares y, en especial, puentes térmicos como los formados en las vigas estructurales.

·      Cuidar la iluminación

La iluminación representa entre la cuarta y la quinta parte del consumo eléctrico en una vivienda, y hasta la mitad en casos de hogares con una deficiente luminosidad natural. Abrir las ventanas, aprovechar el ingreso del sol en casa, modificar nuestro horario para utilizar mayor tiempo luz natural, pintar de colores claros paredes y techos (algunas marcas reflejan la luz hasta dos veces más que las demás), apagar las luces si no se necesitan, mantener limpias las tulipas y bombillas o instalar sistemas economizadores de energía como bombillas de bajo consumo.

·      Utilizar elementos naturales

El uso de determinados productos químicos en las viviendas puede generar diversos problemas de contaminación. En vez de pinturas, pigmentos o barnices industriales, utilizar pinturas y tratamientos ecológicos, frente a los muebles de conglomerado o contrachapado y los elementos de decoración sintéticos, decantarse por los de fibras naturales, como la madera -a ser posible con certificación ecológica-, o en el momento de limpiar el hogar, recurrir a productos naturales capaces de cubrir la mayoría de las tareas.

Por ultimo, los hogares serán siempre más ecológicos si se asumen las clásicas tres erres: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

Fuente y articulo completo: http://www.consumer.es

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